El mercado de cacharros (homenaje a Akerlof)

Asistimos todavía a un momento en el que los mercados de cada uno de los bienes y servicios mantienen un nivel de depresión que están llevando al cierre y la ruina a no pocos autónomos y pequeños empresarios, y, por ende, al desempleo a un buen número de trabajadores.

Se constata que en aquellas naciones donde la transparencia en el mercado es menor la recuperación de la demanda está siendo más lenta y fatigosa : es el caso de España. Analizando con mis alumnos esta situación me vino a la cabeza el magnífico economista norteamericano de origen sueco y judío, George Arthur Akerlof, quien en un maravilloso artículo, “The market for lemons” (El mercado de cacharros), publicado en 1970 en Quarterly Journal of Economics, describía cómo las asimetrías en la información entre el comprador y el vendedor, la falta de transparencia, derrumba la demanda y paralizaba parcialmente el mercado y por lo tanto la recuperación.

Puede observarse en España que el mercado de viviendas, de automóviles e incluso el financiero, mantienen un nivel de depresión en el que los buenos productos no afloran al existir precios más bajos de los deseados por el vendedor, distribuyéndose bienes de peor calidad sobre los que los vendedores –con mejor información que los compradores-, son capaces de colocar a precios superiores a los que les correspondería si la demanda tuviera la misma información que la oferta.

Akerlof, licenciado por la Universidad de Yale, doctor por el MIT en los sesenta y profesor de la Universidad de Berkeley, propuso un modelo de información asimétrica que definía el mercado de coches de segunda mano : la diferencia de conocimiento sobre el automóvil que tiene el vendedor y el comprador -que sólo conoce el precio y la apariencia-, hace que el precio medio del mercado, el que admite el comprador, sea sólo suficiente para que afloren nada más que los coches malos. Esto provoca una reducción sustancial de la demanda consecuencia de la información asimétrica o la falta de transparencia del mercado.

Nadie ha tocado este tema, no conozco departamento ministerial que haya analizado este cuello de botella siquiera con algún tipo de rigor. Es verdad que reducir completamente las asimetrías de información es inútil e ineficaz, sin embargo, el policy maker debería establecer los mecanismos oportunos para sacar al mercado de este pozo basura en el que se encuentra inmerso, tal como también propuso el norteamericano, quien recibió ya en 2001 el Premio Nobel de Economía por esta sensata contribución.

Y eso se hace multiplicando la transparencia de los mercados, especialmente los financieros (la esposa de Akerlof, Janet Yellen, es la actual presidente del Banco de la Reserva Federal de San Francisco). España es el mejor ejemplo de escasa transparencia en los mercados de bienes, servicios y financieros : de ahí las innumerables prácticas lesivas a la competencia.

La consecuencia es la parálisis de la demanda de numerosos sectores y por lo tanto la quiebra de no pocas empresas. La política económica en España debe ser capaz, de forma contundente, de impulsar un mayor grado de transparencia en los mercados : nos jugamos una más temprana o más tardía recuperación. (Publicado en DiarioProgresista.es, el diez de septiembre de 2011).

 

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About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
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