Listas

Sea cual sea el equipo en cada una de las circunscripciones que los socialistas de cada una de las provincias y regiones decidan que ha de formarse, coordinados por la Comisión Ejecutiva Federal que sin duda siempre ha respetado la voluntad de cada una de las direcciones regionales, y aprobadas ya por el Comité Federal, nos adentramos en una campaña que no puede esperar a su comienzo para empezar.

Hubiese sido mejor, quizás, abrir un proceso de primarias, como en Francia, con el fin de demostrar a la sociedad a la que se sirve de que la democracia interna es un mérito, un derecho y una obligación. Sin embargo, una vez que tan solo se ha tenido un único candidato, entonces, han sido las direcciones provinciales y regionales las que, tras un proceso democrático en el que habrán participado los militantes de todas las agrupaciones (no tenemos la menor duda), han elegido a los mejores para llenar de votos el Congreso y el Senado.

Si así no hubiese sido, si las listas, en vez de listas, fueran tontas, si la democracia hubiese sido suplantada por una dirección centrada en la victoria, que no es probablemente el caso, la responsabilidad, en vez de diluirse en cada uno de los socialistas, se centraría, en caso de asumir esas responsabilidades y en mayor medida, en la dirección política que con honestidad encara el proceso electoral.

Sin embargo, no tenemos la menor duda de que los socialistas van a llevar al Boletín Oficial del Estado unas listas repletas de hombres y mujeres muy conocidos por la sociedad española, de amplio recorrido profesional y evidente formación política. Una nueva lección que la dirección socialdemócrata le dará a los conservadoras, liderando de nuevo la posición de las mujeres, tanto en términos globales como en relación a las cabezas de lista, en las papeletas que tendrán que tomar con profusión los electores.

Los socialistas españoles tienen cantera suficiente como para tener banquillo y titulares, referentes sociales y ciudadanos conocidos, solventes y comprometidos, como para arrostrar una situación endoscópica adversa, y, al tiempo, como para que los militantes, las direcciones regionales y la federal, tengan difícil elegir entre los mejores de los mejores.

Sin embargo, que no es el caso, si las listas fueran tontas, que no creemos, la dirección federal tendría que asumir su responsabilidad ante la militancia, incluso más allá de ella, ante la clase trabajadora, siempre en el supuesto caso, que no reconocemos, de que la izquierda no estuviera a la altura de las necesidades de la nación. Altura, que sin duda estará durante una campaña electoral, tan dura como esforzada, destinada a recuperar el espacio que hasta ahora los progresistas no hemos podido recuperar. (Publicado en DiarioProgresista.es, el lunes, 17 de octubre de 2011).

Advertisements

About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s