Rajoy on tour

Mariano Rajoy, presidente in pectore, anda de viajes y recibiendo visitas más allá de nuestras fronteras. Se ha dado cuenta, más bien ya lo sabía, que la crisis española es sobre todo europea, y que (casi) nada tiene que ver con decisiones locales.

Correcto: el principal problema es el corte de suministro. El hecho de que los mercados de capitales no proporcionan liquidez y esto haya llevado a bancos y Estados, a consumidores y empresas, a grandes corporaciones y a pymes, a la quiebra.

La escasa capacidad de afrontar vencimientos, como es obvio, lleva a la ruina a todos los agentes económicos y sociales. Es como si a usted le llamara el banco y le exigiera devolver de golpe todo lo que le falta por pagar de hipoteca.

Por eso la solución es europea. No vamos a repetirlo más veces: el Banco Central Europeo. Nuestro país necesita reformas, no para salir de la crisis, sino para salir más fuerte de la crisis. Para salir de nuestro escaso crecimiento necesitamos financiación, como todos los demás países, liquidez que afronte nuestros vencimientos y financie nuestro desarrollo potencial (que no es pequeño).

Por eso, en los viajes de Rajoy, en las visitas que recibe y que provienen del más allá, Rajoy se estará dando cuenta de que las posturas son bien distintas. Cuando Merkel le dijo que apoyara su plan de ajuste europeo se percataría el registrador de la propiedad que lo que pretendía era que España formara parte de ese núcleo duro que a su vez forma parte del problema consistente en no suministrar más ahorro de los alemanes al derroche periférico.

Esta semana entrante viajará el futuro presidente al encuentro del Partido Popular Europeo en Marsella, lugar donde tendrá ocasión de ver al caótico Sarkozy y a la ultraconservadora exmilitante de las Juventudes Comunistas de la RDA, Ángela Merkel, quienes le expondrán versiones contradictorias una vez más.

Del más allá ha venido a verle Nick Clegg, viceprimer ministro británico, líder de los liberales económicos (que no políticos) del Reino Unido, y que, esta vez del más allá que se adentra en el siglo XIX y del más allá también del euro, expuso su satisfacción (Cielos) por las ambiciones de Mariano Rajoy. ¿Cómo es posible que Clegg conozca los planes de Rajoy antes que nosotros?

Lo mejor va a ser cuando esta semana vea al Secretario del Tesoro de los Estados Unidos de América, Timothy Geithner, encuentro que al margen de la cortesía, supondrá una nueva lección de política monetaria y financiera por parte de éste a un nuevo líder europeo. ¿Qué hacen ustedes que no utilizan el banco central para evitar la asfixia de todos y cada uno de los agentes económicos y sociales de su continente?, le dirá el norteamericano con el mismo gesto que se lo dijo a Merkel y a Sarkozy.

Son los viajes de Rajoy, viajes y visitas que le sirven para conocer mundo, para darse cuenta, por fin, del problema. Mariano on tour. (Publicado en DiarioProgresista.es, el lunes, cinco de diciembre de 2011).

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About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
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