Premio a la libertad

Cuando se recibe un premio y uno se pregunta por qué, le vienen a la cabeza los motivos por los que según el jurado se ha elegido a este periódico para reconocer una labor que, aun no siendo fácil, no ha dejado de ejercerse día a día.

Y, a tenor de la difusión de este diario digital, bien podemos prever una larga trayectoria de éxitos y propuestas, información y opinión, participación e influencia. Tal como el exilio de Nicolás Salmerón han sido demasiadas las veces que la información y la opinión de izquierdas se han mostrado ocultas y enmudecidas por los intereses menos confesables.

Se premia, estoy seguro, no sólo el trabajo de una redacción esforzada que, a cambio de nada, ha regalado sus horas a poner negro sobre blanco en una España teñida de azul, sino que se premia sobre todo a aquellos que consideran necesario que los medios de izquierdas tengan un hueco en nuestra nación.

Una redacción hecha de hombres y mujeres normales, hijos de la clase trabajadora, como Nicolás Salmerón fue hijo de médico pero, sin dudarlo, de estrechas convicciones. Ahora las persecuciones no se deben a la policía secreta de la monarquía, o a los realistas, como en el XIX, sino a una asfixia financiera, mediática, informativa, que circunda las ideas de izquierdas haciendo de ellas un reducto donde defender la libertad.

Pero, medios o personas, los progresistas tenemos la obligación de defender la necesidad de cambiar el Estado y la sociedad. Una responsabilidad que nos hace ambicionar los gobiernos, como Salmerón en 1873, y tras cuyo paso no debemos nunca dejar indiferentes a los conservadores.

El enfrentamiento entre nosotros mismos nos puede llevar a que entren los Pavías que amenazan España. Ni un segundo de despiste para una labor que está inacabada, yo diría que empezando, con la mirada puesta en lograr que nuestros ciudadanos sean más libres, a partir de políticas de igualdad públicas y universales, y en la búsqueda de una España mucho más moderna.

Por eso, el Premio Nicolás Salmerón lo recoge este periódico en nombre de todos aquellos cuyo trabajo es hacer de este país uno más próspero, de la igualdad un instrumento imprescindible en una sociedad más libre y unos ciudadanos más autónomos. (Publicado en DiarioProgresista.es, el sábado 10 de diciembre de 2011).

 

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About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
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