Cortes

Uno de los días más felices en democracia es aquel en el que se constituyen las Cortes Generales:el Congreso de los Diputados yl Senado. Un día para mirar atrás y, sobre todo, para dar comienzo a una nueva etapa.

Se miraban los unos a los otros, asustados los nuevos, tranquilos los más expertos, diputados y senadores que saben del empeño que la ciudadanía les ha encomendado y que deben desarrollar sin excusa ni pretexto.

Jesús Posada ha tomado posesión como presidente del Congreso de los Diputados y Pío García-Escudero como presidente del Senado. Todos, sin excepción, han felicitado a la nueva dirección de sendas Mesas deseando las mayores dosis de tolerancia e inteligencia en la ordenación de los debates.

Es verdad que la foto muestra, inexorablemente, la mayoría absoluta del Partido Popular fruto, no de su aumento de votos, sino del hundimiento socialista. Pero se trata de una foto que, junto a ellos, le acompaña todo un espectro de partidos políticos tan respetables como minoritarios.

Es verdad que la coalición Amaiur ha utilizado un resquicio legal para poder tener grupo parlamentario, pero también es cierto que tras haber obtenido seis (siete) diputados, su derecho a formación autónoma en el seno de la Cámara es, desde el punto de vista político, justo.

Los ciento diez diputados socialistas saben que comienza una nueva etapa en la que la organización tiene varias tareas que llevar a cabo. La primera la de renovar, de arriba abajo, o, mejor dicho, de abajo a arriba, las personas, las estructuras, las funciones, con más democracia e ideas nuevas.

La segunda, nada sencilla, la de organizar una oposición que sea al mismo tiempo leal en los tiempos que corren –a diferencia de lo que hicieron las pasadas dos legislaturas los conservadores-, contundente en defensa del estado del bienestar y ambiciosa en colaborar con el partido para reconstruir una organizadción que merece ser dirigida por su mejor gente elegida democráticamente por todos sus militantes.

Es verdad que estas nuevas Cortes tienen encomendada una labor muy ambiciosa. Colocar a España en el frontispicio de la solución a la crisis económica mundial y, sobre todo, como valuarte de la salida de la penosa crisis del euro y la deuda en este viejo continente. Al tiempo, el Congreso y el Senado, diputados y senadores, tienen la tarea de situar a nuestro país en la mejor posición posible con objeto de que salga reforzado de una crisis que apenas tiene precedentes.

Como una luz al final del túnel, algunos socialistas comentaban en el pasillo la fuerza con la que en el último y reciente congreso del SPD aparecen los socialdemócratas teutones.

Los socialdemócratas, verdaderos protagonistas de estas elecciones por su papel determinante en la derrota, han de ir preparándose para apostar por una salida distinta a la que ya está fracasando en Italia, Francia o Alemania. Depende de nosotros mismos. (Publicado en DiarioProgresista.es, el miércoles, 14 de diciembre de 2011).

 

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About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
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