Trajes

Era Ricardo III el que gritaba aquello de “a horse, a horse, my kingdom for a horse”, creyendo que la ausencia del equino, según Shakespeare, iba a ser la causa de su alejamiento definitivo del poder.

De igual manera no han sido los trajes –“los trajes, su reino por unos trajes”-, los responsables de la caída y sucesión de Francisco Camps. El expresidente, al que le deseamos la mejor suerte en lo personal, es responsable político de no haber hecho nada frente a una trama que fue capaz de limpiar los bolsillos de valencianos y madrileños.

El problema es que existe un informe de la policía, publicado por El País un 26 de septiembre, en el que, escucha tras escucha, el señor Camps era consciente de que había una densa trama de corrupción en su administración.

El problema, desde luego, es que la trama supo evadir 120 millones de euros a las Antillas Holandesas. Que la red de altos cargos corruptos es tan densa como la bruma de estos días. Que Orange Market, Easy Concept y Special Events recibieron de las administraciones sobreprecios fijados por gestores sin escrúpulos.

La cuestión, además, es que Camps no dijo la verdad al argumentar que no conocía a los principales dirigentes de la trama, hasta que –la grabación no engaña-, se escucha aquellas palabras de amiguitos del alma que tantos quebraderos de cabeza le han causado.

La situación actual es que aún los valencianos o los madrileños no han recibido un céntimo de todo lo que se le robó. Que nadie ha aclarado las causas por las que en un pen drive incautado por la policía se explicita a las claras que estaban financiando campañas electorales del Partido Popular.

No, no son los trajes -que también-, es una red de corrupción que se conocía, que se permitía y que se enriquecía.

La respuesta es, empero, hablar de otros casos, de menor tamaño, protagonizados por socialistas. El ventilador como solución política. Como si la corrupción, como la gripe, perteneciera sólo a unos desvergonzados.

Es tarea de todos que el dinero esté de vuelta a las arcas de madrileños y valencianos. Empeñarnos en emponzoñar sólo daña a la democracia y a la credibilidad de la clase política. (Publicado en DiarioProgresista.es, el jueves, 15 de diciembre de 2011).

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About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
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