Impostura

Es impostura presentarse sin programa y sin discurso de investidura. Remitir al Boletín Oficial del Estado si se quiere saber sus intenciones y encontrarse con decisiones contrarias a lo que habían prometida en las Cortes y criticado en la calle.

Comenzaron diciendo que la culpa era de Zapatero y que España (como la familia) se hubiese hundido sin la aportación fecunda de Wall Street. Terminan reconociendo que España depende de la crisis mundial, dañada por la hecatombe europea. Jamás, dicen ahora, saldrá de la recesión mientras los demás se mantengan deprimidos.

Defendieron bajar impuestos, ya no sólo para salir del túnel, sino para recaudar más, la cuadratura del círculo explicada por una aceleración prevista en el crecimiento. Y lo elevan con impostura disimulada carente de la más mínima vergüenza.

Levantaron sus espadas en defensa del consumo, atizando a la subida del IVA como un anatema contemporáneo llevado a cabo por una banda de secuaces. Y ahora gravan la renta hundiendo el consumo hasta cifras nunca vistas.

Pusieron en el ahorro las fundadas esperanzas para poder salir de la crisis. Nunca palabra santa fue tantas veces dicha: ahorro. Y, horas después de prometer los cargos, gravan la escala del ahorro del impuesto sobre la renta.

Recogieron firmas contra la subida de impuestos y se declararon objetores fiscales (Aguirre), desobedecieron las leyes marco y se plantaron ante instituciones soberanas. Y ahora callan escondidos tras los despachos que les vio gritar, buscar micrófonos ávidos de declaraciones extemporáneas y violentas.

Denunciaron una desviación presupuestaria que llevaría a España por el camino de un déficit público incontrolable, causa del desprecio de nuestra deuda y la pérdida de confianza de los mercados. Y reconocen, empero, que el déficit en vez de ser del 6% es del 8% a cerrar el año por la desviación de las comunidades autónomas ¡que ellos gobiernan!

Zarandeaban en las tertulias a todo lo que oliera a rojo y le espetaban la falta de equidad de sus medidas, la traición al programa y a la clase trabajadora. Y, tan solo días en La Moncloa y han sido capaces de meterle un recargo del 0,75% a una base liquidable de tan solo un euro (el esfuerzo que se realice recaerá sobre las rentas del trabajo en mayor medida que sobre las rentas del capital en una proporción de cuatro a uno).

Nunca serán los más débiles los que paguen los errores y, lo primero que hacen es aplazar la aplicación de la ley de dependencia. Nada que extrañar porque los antecedentes allá donde gobiernan parecen más claros que cualquier promesa.

Corrían por los pasillos del Congreso con las manos en la cabeza, gestos de terror, porque se habían congelado las ayudas al I+D+i y, ahora, inopinadamente, reducen las mismas en 600 millones de euros.

Criticaron con vehemencia, lo espetaron en el debate televisivo, se quedaron roncos de decirlo, que el gobierno de Zapatero le daba dinero a la banca y, ¡ay!, el último Consejo de Ministros autoriza al Estado para otorgar avales, los mismos que el anterior gobierno, por valor de 100.000 millones de euros durante el año recién comenzado.

Desplegaron todo su arsenal mediático acusando al gobierno de actuar al dictado de otras naciones y, ahora, reconocen sin rubor que tomaron estas insanas decisiones en contacto permanente con Berlín. (Publicado en DiarioProgresista.es, el martes, tres de enero de 2012).

Advertisements

About antoniomiguelcarmona

A fronte pretipitium, a tergo lupi.
This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s